Rótterdam es a la arquitectura un poco lo que París a la moda y Milán al diseño de muebles. Algunos de los estudios arquitectónicos más conocidos tienen su sede en la ciudad holandesa y fue oficialmente proclamada ciudad de la arquitectura en 2007. Puentes como el Erasmusbrug de UNStudio o rascacielos como el World Port Center de Foster & Partners, dotan, a una de las ciudades más destruidas durante la segunda guerra mundial, de uno de los conjuntos estructurales y arquitectónicos modernos más importantes de Europa.
En definitiva, Rótterdam es una ciudad totalmente involucrada con el diseño. ¿Y que puede pasar cuando una ciudad como esta convoca a cinco estudios a un concurso de ideas para una pasarela en uno de los puntos más calientes de la arquitectura europea?
En febrero del pasado año el Ayuntamiento de Rótterdam invitó a cinco equipos, liderados por estudios de arquitectura, a diseñar un nuevo puente para peatones y ciclistas en ‘la city’, junto a rascacielos de firmas como Foster, Mecanoo, Siza, OMA, Piano…
Se esperaba de los concursantes que presentaran soluciones ambiciosas e innovadoras, Rótterdam quería un puente intrépido, una imagen poderosa, un icono acorde con el su entorno. Entre los escogidos, reconocidos estudios como los alemanes Bolles & Wilson, los daneses Dissing & Weitling y los locales Quist Wintermans, pero también las jóvenes promesas holandesas bureau ZUS y bureau SLA. Las cinco oficinas cumplieron con los requisitos esperados, sin embargo, la solución presentada por unos de los participantes fue recientemente descalificada por ser ‘demasiado innovadora’.
La ciudad de Rótterdam ha preferido atajar el problema, antes de que se adjudicase el ganador, anulando la impresionante propuesta de bureau SLA bajo la premisa de considerar un alto riesgo intentar construir esta solución de manera viable y segura. El siguiente vídeo ilustra la solución rechazada y su mecanismo móvil.
La solución es, al mismo tiempo, altamente innovadora y complicada. El equipo liderado por Bureau SLA cuenta con los expertos diseñadores estructurales DHV (gran consultor de ingeniería internacional) y DELCAN (consultor canadiense altamente especializado en sistemas hidráulicos). Un jurado compuesto por los mejores diseñadores holandeses especializados en estructuras y arquitectura pidió al equipo justificaciones técnicas de viabilidad para la solución. El jurado no salía de su asombro, ¿es esta solución genial o una locura inviable? Se pidieron más cálculos y justificaciones y, finalmente, el jurado no consiguió convencerse de la viabilidad de la solución y decidió descalificarla.
En la opinión del equipo descalificado, la solución combina dos aspectos altamente enriquecedores para el diseño estructural, la frescura e innovación formal de los jóvenes arquitectos con el sólido desarrollo de una solución realista por parte de los experimentados diseñadores estructurales.
El resultado: un poderoso y sorprendente icono.
La proximidad del icónico Erasmusbrug exigía propuestas elegantes sin exhibicionismo. La opción presentada tiende a la simplicidad de la línea recta entre A y B, nada hace presagiar que el puente sea móvil. Pero 5 veces al día el puente se pone en movimiento. A modo de gigante artefacto robotizado con aspecto de tijeras, el puente deja paso a las embarcaciones y se convierte en una atracción digna de aparece en las guías turísticas de la ciudad. Según defiende el equipo rechazado en su nota de prensa ‘nuestra propuesta es la que Rótterdam se merece, pero tiene miedo de construir’.
La competición continuó con los restantes cuatro equipos siendo la opción de Quist Wintermans la escogida como ganadora.

Meta-información:
Web oficial del concurso [Dutch]
Nota de prensa del estudio SLA sobre la descalificación [Eng]
vídeo maqueta opción finalista del estudio ZUS














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